Este documento describe la experiencia de la conversión ignaciana. Explica que la conversión significa creer que Jesús murió y resucitó por nosotros y ahora vive en nosotros. Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola ofrecen una metodología para ordenar la vida y orientarla hacia Dios a través de la fe. Esto se puede lograr mediante la pausa ignaciana diaria, compartiendo la fe en pequeñas comunidades y practicando la solidaridad con los pobres.