Observando las roturas de estructuras de hormigón después de los sismos, se pueden identificar los mecanismos de posibles roturas y facilitar el diseño de edificios antisísmicos. En la construcción antisísmica, a menudo el objetivo no es salvar el edificio sino salvar vidas mediante la rotura dúctil que disipe la energía del sismo. Muchas veces la rotura se produce como consecuencia de fenómenos relacionados con la resonancia entre la frecuencia del sismo y la frecuencia natural de la estructura.