El Gobierno español anunció recortes de 10.000 millones de euros en sanidad y educación para reducir el déficit público al 3% del PIB en 2013. Esto se debe a las presiones de organismos internacionales como el BCE y el FMI para que España implemente más reformas. El ministro de Economía Luis de Guindos indicó que se deben eliminar gastos improductivos en sanidad y priorizar los servicios básicos, considerando incluso copagos progresivos para rentas altas.