Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que se propagan principalmente a través del contacto sexual. Los factores de riesgo incluyen promiscuidad, falta de protección y mala higiene, mientras que los síntomas varían según la infección, incluyendo ardor al orinar y llagas genitales. La prevención se basa en la abstinencia y el uso de preservativos, aunque se enfatiza la necesidad de concientizar sobre los riesgos y la importancia de la educación sexual.