Este documento discute cómo la evitación de situaciones que causan ansiedad, como hablar en público, puede perpetuar el miedo a través de un ciclo. Al evitar la ansiedad, le enviamos una señal al cuerpo de que la situación es peligrosa, lo que causa más ansiedad la próxima vez. Para romper este ciclo, debemos dejar de evitar y enfrentar la situación aunque nos sintamos ansiosos, ya que incluso pequeñas formas sutiles de evitación pueden mantener el problema.