Las erupciones volcánicas han ocurrido desde el origen de la Tierra y han moldeado su forma y fisonomía. Son causadas por la expulsión de magma, cenizas y flujos piroplásticos desde el interior de la Tierra. La Tierra es el tercer planeta del sistema solar, compuesto principalmente de roca derretida en movimiento que genera un campo magnético y soporta placas tectónicas sobre las que se encuentran los océanos y la tierra firme.