El documento discute la adolescencia como un periodo de crisis y búsqueda de identidad, donde las relaciones familiares se ponen a prueba y los adolescentes buscan su independencia. Se menciona la necesidad de que tanto padres como hijos acepten las transiciones y las ambivalencias de estas relaciones. Finalmente, se concluye que la adolescencia es un proceso complicado que requiere comprensión y acompañamiento por parte de los padres.