El proceso de producción de coque involucra calentar carbón a más de 600°C en ausencia de aire para eliminar componentes volátiles y producir un material poroso rico en carbono. Esto implica triturar el carbón, mezclarlo con agua y combustible, cargarlo en hornos, dejarlo durante 20 horas, enfriarlo con agua y almacenarlo. El coque resultante se usa como combustible y agente reductor en la producción de hierro en altos hornos.