El documento analiza el impacto de la exposición temprana de niños a dispositivos tecnológicos como tablets e internet, destacando tanto ventajas como desventajas de su uso. A través de estadísticas y encuestas, se evidencia un crecimiento en el uso de tecnologías en el hogar y se recomienda un uso controlado y supervisado por padres. Se concluye que, a partir de los dos años, el uso de estas tecnologías puede ser beneficioso, aunque hay preocupaciones sobre su efecto en el desarrollo social y cognitivo de los niños.