El documento aborda cómo las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) pueden ser utilizadas para combatir el aislamiento en sectores vulnerables de la sociedad, analizando su impacto en la educación, apoyo social y en personas con diversidad funcional y trastornos mentales. A través de datos y estudios, se concluye que, a pesar de las dificultades para acceder a la tecnología, las TIC pueden facilitar la socialización y mejorar la calidad de vida de estos grupos. Se enfatiza la necesidad de políticas adecuadas para aumentar la inclusión y el apoyo a estas poblaciones.