La imprenta, la electricidad e Internet han revolucionado la humanidad al hacer que el conocimiento esté disponible para todos, proporcionar una fuente básica de energía y permitir una comunicación global sin barreras. El autor propone que un chip cerebral que pueda detectar el deterioro cerebral ayudaría a prevenir enfermedades como el Alzheimer y mejoraría significativamente la calidad de vida de las personas con afecciones cerebrales.