Al comienzo del Milenio, Jesús regresará a la Tierra y establecerá Su reino. Se sentará en el trono de Dios y juzgará a todos. Los santos que hayan muerto por su fe en Jesús durante la Gran Tribulación reinarán con Él durante mil años. Además, Jesús dará cargos de gobierno a Sus seguidores fieles en la Tierra para ayudarle a gobernar el mundo durante el Milenio. Los premios que reciban dependerán de cómo hayan servido a Dios durante sus vidas.