El capítulo 15 de Apocalipsis describe las últimas siete plagas que caerán sobre la humanidad, señalando que solo aquellos que se han mantenido en la verdad estarán protegidos. Los impíos enfrentarán la ira de Dios y sufrirán a causa de su iniquidad, mientras que los justos serán liberados y disfrutarán de la gloria de Dios. El capítulo enfatiza la misericordia y la justicia divina, así como la promesa de salvación para los fieles que perseveran en su fe.