El fútbol sala es un deporte derivado del fútbol que se juega en una pista más pequeña con reglas similares. Se juega entre dos equipos de cinco jugadores cada uno, incluyendo un portero. El objetivo es anotar goles introduciendo el balón en la portería contraria usando cualquier parte del cuerpo excepto las manos o brazos. Requiere habilidad técnica, velocidad y precisión.