La escalada consiste en ascender paredes rocosas o artificiales utilizando las extremidades superiores e inferiores. Existen varias modalidades como la libre, deportiva o en rocódromos. Se requiere equipo especializado como arnés, cuerdas y mosquetones para asegurar al escalador. La técnica básica implica mantener tres puntos de apoyo y desplazarlos de forma segura y controlada.