La granjera repartió sus bienes entre sus tres hijas, dándole a la menor un gato. El gato ayudó a la hija menor atrapando jabalíes para regalárselos a una reina, ganándose su favor. El gato ideó un plan para vestir apropiadamente a la hija menor y presentarla como una duquesa rica ante la reina. La reina llevó a la hija menor a su palacio y la presentó al príncipe, con quien se casó. El gato fue nombrado mosquetero y todos vivieron felices.