La genética del comportamiento estudia cómo la genética y el entorno influyen en la conducta de los individuos, abarcando tanto psicopatologías como diferencias en inteligencias. Las interacciones entre los genes y factores ambientales son cruciales en el desarrollo de características conductuales, incluyendo la agresividad asociada a variantes genéticas. El conocimiento de estas relaciones es fundamental para entender la salud mental y las enfermedades relacionadas con las alteraciones genéticas.