La migración interna en México desde las zonas rurales a las urbanas aumentó debido al desempleo y falta de apoyo al campo, lo que provocó el crecimiento de las ciudades. Esto trajo consecuencias como la pobreza y discriminación para los migrantes, así como el intercambio cultural. Actualmente, la migración es tanto a ciudades turísticas como a Estados Unidos, lo que ha generado procesos de homogeneización e intercambio cultural.