La cultura griega influyó enormemente en el Imperio Romano y en Europa. Los griegos tuvieron logros fundamentales en lengua, política, educación, filosofía, ciencia y artes que influyeron en el Renacimiento y movimientos neoclásicos. La Acrópolis de Atenas albergaba importantes monumentos griegos como el Partenón, Erecteión y Propileos, y fue el centro religioso, político y cultural más importante de la antigua Grecia.