La civilización griega surgió en el Mediterráneo oriental y se extendió por islas y territorios costeros, dando lugar a múltiples ciudades-estado independientes unidas por la lengua y cultura. Atenas y Esparta lideraron la resistencia contra los persas en las Guerras Médicas, pero luego entraron en conflicto en las Guerras del Peloponeso. Alejandro Magno conquistó un vasto imperio y propagó la cultura helénica, dando inicio a la época helenística.