1) El autor, un médico rural, expresa su preocupación por el pánico desatado ante la epidemia de gripe A y sus consecuencias negativas para la atención a pacientes y la estructura social. 2) Señala que la gripe A es una enfermedad benigna con menor mortalidad que la gripe estacional y que las medidas de aislamiento y diagnóstico exacto son innecesarias. 3) Hace una serie de propuestas para enfrentar la epidemia con lógica y sentido común en lugar de promover el pánico.