1) El siglo XVII supuso una crisis generalizada para España. Tras las pérdidas territoriales en Europa, España perdió su hegemonía continental a manos de Francia. 2) La crisis afectó a la demografía, la economía y las finanzas públicas. La población descendió a 7 millones. La agricultura, la ganadería e industria entraron en crisis. El estado sufrió bancarrota. 3) La sociedad se polarizó. Aumentó el número de pobres y se produjeron revueltas populares.