El documento abarca la historia de España desde la prehistoria hasta el final de la época romana, destacando el proceso de hominización y las etapas del paleolítico, así como el desarrollo de sociedades neolíticas y la llegada de pueblos colonizadores como fenicios, griegos y cartagineses. Analiza las características de los pueblos prerromanos, como los celtas y los íberos, y su organización social y cultural antes de la conquista romana. También describe la romanización y sus efectos en la sociedad hispano-romana, incluyendo la integración de las élites indígenas y la creación de un modelo social caracterizado por la desigualdad jurídica.