El documento propone cinco conclusiones sobre cómo abordar el miedo y la criminalización de la migración en la Confederación. Estas incluyen clarificar las obligaciones de proporcionar datos a la policía, compartir herramientas de observación de controles policiales, informar a los migrantes sobre sus derechos para empoderarlos, trabajar para cambiar la percepción pública del migrante como delincuente, e identificar cómo esta realidad legitima la existencia de centros de internamiento.