Los dos hemisferios cerebrales tienen estructuras simétricas pero cumplen funciones diferentes. El hemisferio izquierdo se encarga principalmente de funciones lógicas como el lenguaje y el razonamiento, mientras que el derecho controla las emociones, la creatividad y la percepción espacial. Aunque ambos trabajan de forma complementaria, el hemisferio dominante en la mayoría de las personas es el izquierdo.