El movimiento hippie surgió en la década de 1960 y se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y el rechazo al materialismo. Los hippies formaron una contracultura artística y antiguerrera en Estados Unidos y Europa, inspirada por drogas como el LSD. Su estilo se plasmaba en la moda colorida, el pelo largo y la música psicodélica.