El documento describe el rescate exitoso de 33 marineros atrapados en el submarino estadounidense USS Squalus en 1939. El Squalus se hundió a una profundidad de 74 metros durante unas pruebas de inmersión. Usando una campana de rescate diseñada por Charles Momsen, los buzos pudieron acceder al submarino y sacar a los supervivientes en cinco inmersiones realizadas entre el 24 y 25 de mayo. Fue el primer rescate con éxito de tripulantes de un submarino hundido.