“Deseo que el pueblo cristiano reflexione
durante el Jubileo sobre las obras de misericordia
corporales y espirituales. Será un modo de
despertar nuestra conciencia, y para entrar todavía
más en el corazón del Evangelio, donde los pobres
son los privilegiados de la misericordia divina. La
predicación de Jesús nos presenta estas obras de
misericordia para que podamos darnos cuenta si
vivimos o no como discípulos suyos.
Redescubramos las obras de misericordia
corporales: dar de comer al hambriento, dar de
beber al sediento, vestir al desnudo, recibir al
forastero, asistir a los enfermos, visitar a los presos
y enterrar a los muertos.
Y no olvidemos las obras de misericordia
espirituales: dar consejo al que lo necesita, enseñar
al que no sabe, corregir al que se equivoca, consolar
al triste, perdonar las ofensas, soportar con
paciencia a las personas molestas y rogar a Dios por
nuestros hermanos vivos y difuntos.”
“Dios Padre Nuestro, rico en misericordia,
te damos gracias por todos los favores recibidos
y te pedimos nos ayudes con tu gracia para que
podamos ser instrumentos de tu misericordia
con todos aquellos con quienes nos encontremos,
especialmente los que sufren y los más necesitados.
Te lo pedimos por Jesucristo que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por los siglos de los siglos. Amén.” IGLESIA CATÓLICA
PARA VIVIR EL AÑO
DE LA MISERICORDIA
PARA VIVIR EL AÑO
DE LA MISERICORDIA
“Queridoshermanosyhermanas,he
pensadoencómolaIglesiapuedeponermásen
evidenciasumisióndesertestimoniodela
Misericordia.Esuncaminoqueiniciaconuna
conversiónespiritual.Porestohedecidido
convocarunAñoSantodelaMisericordiaque
coloqueenelcentrolamisericordiadeDios.Lo
queremosviviralaluzdelapalabradelSeñor:
“SeamosmisericordiososcomoelPadre.”
EsteAñoSantocomenzaráeldía8de
Diciembrede2015yfinalizaráeldía20de
noviembrede2016.Yesunaoportunidadpara
acercarnosmásaDiosparadejarnostransformar
porÉl.AellonosinvitaelpapaFrancisco:
“¡Esteeseltiempooportunoparacambiar
devida!Esteeseltiempoparadejarsetocarel
corazón.”
QueesteAñoSantoseaeltiempoespecial
paradejarnosrenovarporlagracia,para
descubrirsuBuenaNoticiayparasaliralas
callescomomensajerosdelapazydela
alegríaquevienendelencuentroconJesús.
ELAÑOSANTODELAMISERICORDIA
“EnlafiestadelaInmaculadaConcepción,
tendrélaalegríadeabrirlaPuertaSanta.Seráuna
PuertadelaMisericordia,atravésdelacual
cualquieraqueentrepodráexperimentarelamor
queconsuela,queperdonayofreceesperanza.”
ElPapaFranciscodispusoqueseabran
PuertasdelaMisericordiaentodaslasdiócesis
delmundo:enlascatedralesyenotrostemplos
osantuariosespeciales,comoeselcasodeeste.
Deestamaneratodosestamosllamadosa
cruzarcualquieradelaspuertassantas,porque
siemprevamosapoderteneralgunacercana.
LaPuertaSantaesunsímboloquenos
recuerdalaspalabrasdeJesúsquenosdice:“Yo
*
soylapuerta.”EsÉlquiennosinvitaynosacerca
alabrazomisericordiosodelPadre.EsÉlquiennos
esperayrecibeparacelebrarjuntoslafiestadel
perdónylaalegría.
“¡CuántodeseoquelasIglesiaslleguenaserislas
demisericordiaenmediodelmardelaindiferencia!”
LAPUERTADELAMISERICORDIA
LAS OBRAS DE MISERICORDIA
PapaFrancisco
PapaFrancisco
PapaFrancisco
*EvangeliodeJuan10,7
Papa Francisco
“Estoy convencido de que toda la Iglesia, podrá
encontrar en este Jubileo la alegría fecunda de la
misericordia de Dios. No olvidemos que Dios perdona
todo, y Dios perdona siempre.”
¿Qué es una indulgencia?
La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena
temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la
culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas
condiciones consigue por mediación de la Iglesia. Este
Año Santo, los fieles podremos recibir el don de la
indulgencia plenaria, tanto para nosotros como para
nuestros difuntos, durante todo el jubileo, cumpliendo
las siguientes condiciones:
Confesarnos: Acercándonos al sacramento de la
reconciliación con un corazón humilde y
arrepentido, y de esta manera volver a estar en
estado de gracia.
Participar de la Santa Misa.
Estar en comunión con la Iglesia y rezar el Credo,
el Padre Nuestro, elAve María y el Gloria; y también
rezar por el por el Papa y sus intenciones.
Peregrinar hacia las Basílicas y Santuarios elegidos
en cada ciudad para esta ocasión. Y si la salud u
otra dificultad nos impide peregrinar, podemos
peregrinar espiritualmente, ofreciendo a Dios
sus cruces de cada día.
Que “esta medicina de la misericordia”, cure
nuestras heridas y nos acerque cada vez más a Cristo
y a nuestros hermanos.
“Las peregrinaciones son un signo especial en el
Año Santo, porque son imagen del camino que cada
persona realiza en su existencia. La vida es una
peregrinación y el ser humano un peregrino que
recorre su camino hasta alcanzar la meta anhelada.
Para llegar a la Puerta Santa, cada uno deberá
realizar de acuerdo a sus propias fuerzas, una
peregrinación. Esto será un signo de que también la
misericordia es una meta por alcanzar y que necesita
de nuestro compromiso y sacrificio. La peregrinación
sea un estímulo para la conversión: atravesando la
Puerta Santa nos dejaremos abrazar por la
misericordia de Dios y nos comprometeremos a ser
misericordiosos con los demás como el Padre lo es
con nosotros.”
Que esta peregrinación que hoy estamos
haciendo, sea un momento especial para tomar
conciencia que todos vamos de camino hacia la casa
del Padre, vayamos hacia Él con el corazón
agradecido para dejar nuestras vidas en sus manos
y también pidámosle por cada uno de nuestros
hermanos, nuestros familiares, nuestros amigos y
vecinos, compañeros en este camino de la vida, que
hoy no nos pueden acompañar, para que el Señor
nos bendiga a todos y derrame su ternura y
compasión que consuela, fortalece y da paz.
La palabra “jubileo” viene de júbilo, es decir
gran alegría. Y quiere expresar tanto la alegría
que vamos a celebrar mediante las fiestas y
fechas especiales, como la alegría interior de un
corazón renovado por la certeza del amor
misericordioso de Dios.
“Este es unAño Santo para sentir intensamente
dentro de nosotros la alegría de haber sido
encontrados por Jesús que, como Buen Pastor, ha
venido a buscarnos cuando estábamos perdidos. Es
un Jubileo para percibir el calor de su amor
cuando nos carga sobre sus hombros para
llevarnos de nuevo a la casa del Padre.”
Por eso es una alegría “que no es como la de
este mundo”, nadie nos la va a quitar porque es
profunda, no es superficial; no es pasajera, dura
para siempre; aún en los momentos difíciles que
nos toque vivir ella estará presente en forma de
paz y tranquilidad.
“Siempre tenemos necesidad de contemplar
el misterio de la misericordia. Es fuente de
alegría, de serenidad y de paz.”
“Misericordia: es el acto último y supremo con
el cual Dios viene a nuestro encuentro.
Misericordia: es la ley fundamental que habita
en el corazón de cada persona cuando mira con
ojos sinceros al hermano que encuentra en el
camino de la vida.”
“En este Año Santo, podremos realizar la
experiencia de abrir el corazón a cuantos viven en
las periferias existenciales ¡Cuántas situaciones de
sufrimiento existen en el mundo hoy! Cuántas
heridas sellan la carne de muchos...
En este Jubileo, la Iglesia será llamada a curar
aún más estas heridas, a aliviarlas con el óleo de la
consolación, a vendarlas con la misericordia y a
curarlas con la solidaridad.
Abramos nuestros ojos para mirar las miserias
del mundo, las heridas de tantos hermanos y
hermanas. Nuestras manos estrechen sus manos, y
acerquémoslos a nosotros para que sientan el calor
de nuestra presencia, de nuestra amistad y de la
fraternidad.”
“¡Cómo deseo que los años por venir estén
impregnados de misericordia para poder ir al
encuentro de cada persona llevando la bondad y la
ternura de Dios!”
LAS INDULGENCIAS Y EL PERDÓN LAS PEREGRINACIONES
EL JUBILEO Y LA ALEGRÍA RECIBIR Y DAR MISERICORDIA
Papa Francisco
Papa Francisco
Papa Francisco
Papa Francisco
Papa Francisco

Hojita de la MIsericordia. (Material)

  • 1.
    “Deseo que elpueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo de despertar nuestra conciencia, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina. La predicación de Jesús nos presenta estas obras de misericordia para que podamos darnos cuenta si vivimos o no como discípulos suyos. Redescubramos las obras de misericordia corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, recibir al forastero, asistir a los enfermos, visitar a los presos y enterrar a los muertos. Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales: dar consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que se equivoca, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia a las personas molestas y rogar a Dios por nuestros hermanos vivos y difuntos.” “Dios Padre Nuestro, rico en misericordia, te damos gracias por todos los favores recibidos y te pedimos nos ayudes con tu gracia para que podamos ser instrumentos de tu misericordia con todos aquellos con quienes nos encontremos, especialmente los que sufren y los más necesitados. Te lo pedimos por Jesucristo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.” IGLESIA CATÓLICA PARA VIVIR EL AÑO DE LA MISERICORDIA PARA VIVIR EL AÑO DE LA MISERICORDIA “Queridoshermanosyhermanas,he pensadoencómolaIglesiapuedeponermásen evidenciasumisióndesertestimoniodela Misericordia.Esuncaminoqueiniciaconuna conversiónespiritual.Porestohedecidido convocarunAñoSantodelaMisericordiaque coloqueenelcentrolamisericordiadeDios.Lo queremosviviralaluzdelapalabradelSeñor: “SeamosmisericordiososcomoelPadre.” EsteAñoSantocomenzaráeldía8de Diciembrede2015yfinalizaráeldía20de noviembrede2016.Yesunaoportunidadpara acercarnosmásaDiosparadejarnostransformar porÉl.AellonosinvitaelpapaFrancisco: “¡Esteeseltiempooportunoparacambiar devida!Esteeseltiempoparadejarsetocarel corazón.” QueesteAñoSantoseaeltiempoespecial paradejarnosrenovarporlagracia,para descubrirsuBuenaNoticiayparasaliralas callescomomensajerosdelapazydela alegríaquevienendelencuentroconJesús. ELAÑOSANTODELAMISERICORDIA “EnlafiestadelaInmaculadaConcepción, tendrélaalegríadeabrirlaPuertaSanta.Seráuna PuertadelaMisericordia,atravésdelacual cualquieraqueentrepodráexperimentarelamor queconsuela,queperdonayofreceesperanza.” ElPapaFranciscodispusoqueseabran PuertasdelaMisericordiaentodaslasdiócesis delmundo:enlascatedralesyenotrostemplos osantuariosespeciales,comoeselcasodeeste. Deestamaneratodosestamosllamadosa cruzarcualquieradelaspuertassantas,porque siemprevamosapoderteneralgunacercana. LaPuertaSantaesunsímboloquenos recuerdalaspalabrasdeJesúsquenosdice:“Yo * soylapuerta.”EsÉlquiennosinvitaynosacerca alabrazomisericordiosodelPadre.EsÉlquiennos esperayrecibeparacelebrarjuntoslafiestadel perdónylaalegría. “¡CuántodeseoquelasIglesiaslleguenaserislas demisericordiaenmediodelmardelaindiferencia!” LAPUERTADELAMISERICORDIA LAS OBRAS DE MISERICORDIA PapaFrancisco PapaFrancisco PapaFrancisco *EvangeliodeJuan10,7 Papa Francisco
  • 2.
    “Estoy convencido deque toda la Iglesia, podrá encontrar en este Jubileo la alegría fecunda de la misericordia de Dios. No olvidemos que Dios perdona todo, y Dios perdona siempre.” ¿Qué es una indulgencia? La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia. Este Año Santo, los fieles podremos recibir el don de la indulgencia plenaria, tanto para nosotros como para nuestros difuntos, durante todo el jubileo, cumpliendo las siguientes condiciones: Confesarnos: Acercándonos al sacramento de la reconciliación con un corazón humilde y arrepentido, y de esta manera volver a estar en estado de gracia. Participar de la Santa Misa. Estar en comunión con la Iglesia y rezar el Credo, el Padre Nuestro, elAve María y el Gloria; y también rezar por el por el Papa y sus intenciones. Peregrinar hacia las Basílicas y Santuarios elegidos en cada ciudad para esta ocasión. Y si la salud u otra dificultad nos impide peregrinar, podemos peregrinar espiritualmente, ofreciendo a Dios sus cruces de cada día. Que “esta medicina de la misericordia”, cure nuestras heridas y nos acerque cada vez más a Cristo y a nuestros hermanos. “Las peregrinaciones son un signo especial en el Año Santo, porque son imagen del camino que cada persona realiza en su existencia. La vida es una peregrinación y el ser humano un peregrino que recorre su camino hasta alcanzar la meta anhelada. Para llegar a la Puerta Santa, cada uno deberá realizar de acuerdo a sus propias fuerzas, una peregrinación. Esto será un signo de que también la misericordia es una meta por alcanzar y que necesita de nuestro compromiso y sacrificio. La peregrinación sea un estímulo para la conversión: atravesando la Puerta Santa nos dejaremos abrazar por la misericordia de Dios y nos comprometeremos a ser misericordiosos con los demás como el Padre lo es con nosotros.” Que esta peregrinación que hoy estamos haciendo, sea un momento especial para tomar conciencia que todos vamos de camino hacia la casa del Padre, vayamos hacia Él con el corazón agradecido para dejar nuestras vidas en sus manos y también pidámosle por cada uno de nuestros hermanos, nuestros familiares, nuestros amigos y vecinos, compañeros en este camino de la vida, que hoy no nos pueden acompañar, para que el Señor nos bendiga a todos y derrame su ternura y compasión que consuela, fortalece y da paz. La palabra “jubileo” viene de júbilo, es decir gran alegría. Y quiere expresar tanto la alegría que vamos a celebrar mediante las fiestas y fechas especiales, como la alegría interior de un corazón renovado por la certeza del amor misericordioso de Dios. “Este es unAño Santo para sentir intensamente dentro de nosotros la alegría de haber sido encontrados por Jesús que, como Buen Pastor, ha venido a buscarnos cuando estábamos perdidos. Es un Jubileo para percibir el calor de su amor cuando nos carga sobre sus hombros para llevarnos de nuevo a la casa del Padre.” Por eso es una alegría “que no es como la de este mundo”, nadie nos la va a quitar porque es profunda, no es superficial; no es pasajera, dura para siempre; aún en los momentos difíciles que nos toque vivir ella estará presente en forma de paz y tranquilidad. “Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz.” “Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida.” “En este Año Santo, podremos realizar la experiencia de abrir el corazón a cuantos viven en las periferias existenciales ¡Cuántas situaciones de sufrimiento existen en el mundo hoy! Cuántas heridas sellan la carne de muchos... En este Jubileo, la Iglesia será llamada a curar aún más estas heridas, a aliviarlas con el óleo de la consolación, a vendarlas con la misericordia y a curarlas con la solidaridad. Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas. Nuestras manos estrechen sus manos, y acerquémoslos a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de nuestra amistad y de la fraternidad.” “¡Cómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios!” LAS INDULGENCIAS Y EL PERDÓN LAS PEREGRINACIONES EL JUBILEO Y LA ALEGRÍA RECIBIR Y DAR MISERICORDIA Papa Francisco Papa Francisco Papa Francisco Papa Francisco Papa Francisco