El diseño centrado en el ser humano es un enfoque creativo que comienza con las necesidades de los usuarios y se basa en la retroalimentación continua a través de prototipos y entrevistas. Este proceso ha evolucionado desde los primeros avances en la interacción con computadoras hasta la creación de interfaces gráficas y productos contemporáneos, enfatizando la importancia de la consistencia, la retroalimentación clara y la usabilidad. El objetivo es construir soluciones que sean intuitivas y alineadas con las expectativas del usuario para promover una experiencia efectiva y satisfactoria.