Los ladrillos refractarios aislantes JM ofrecen una conductividad térmica muy baja y una baja acumulación de calor, lo que permite construir paredes más delgadas y reducir el consumo energético. Están disponibles en varias clasificaciones de temperatura entre 1260°C y 1760°C y presentan una excelente resistencia a la compresión en caliente. Se utilizan como revestimientos en hornos y equipos industriales que funcionan a alta temperatura.