La II República en España se instauró el 14 de abril de 1931 tras las elecciones municipales que resultaron en una victoria de los partidos republicanos. Se formó un gobierno provisional republicano y se convocaron elecciones constituyentes. La nueva Constitución de 1931 estableció la separación entre la iglesia y el estado, el sufragio universal y los derechos individuales y sociales. Sin embargo, la inestabilidad política y las divisiones internas debilitaron a la II República.