La publicidad tiene como objetivo influir en el comportamiento de los receptores informándolos y persuadiéndolos. A lo largo de la historia se han utilizado diversos métodos para anunciar productos y servicios, desde pregoneros orales en la antigüedad hasta la televisión y internet hoy en día. Los anunciantes emplean recursos visuales como la comparación, hipérbole y repetición para atraer la atención de los consumidores.