El comercio electrónico, que abarca desde la venta por catálogo en 1920 hasta la explosión de plataformas como Amazon y eBay en los 90, ha trasformado significativamente la forma de realizar transacciones comerciales. Este fenómeno ha introducido diversos tipos de comercio, incluyendo B2B, B2C y C2C, y ha impactado profundamente en el mercado laboral y en la estructura social, permitiendo a los individuos vender productos con mayor flexibilidad. Las características tecnológicas del comercio electrónico, como su ubicuidad y capacidad de personalización, han ampliado las oportunidades de negocio y han cambiado los hábitos de consumo en todo el mundo.