Este documento describe la importancia de comprender y obedecer la autoridad espiritual establecida por Dios. Explica que el reino de Dios se basa en principios de autoridad, obediencia y sumisión, mientras que el reino de Satanás promueve la desobediencia y rebelión. También enfatiza que al obedecer las autoridades terrenales establecidas, en realidad estamos obedeciendo a Dios que las instituyó.