El origen de las incubadoras de empresas se remonta a las décadas de 1950 y 1960, cuando la Universidad de Stanford creó el Stanford Research Park para promover la transferencia de tecnología y la creación de nuevas empresas tecnológicas. Esto condujo al establecimiento de pequeños edificios industriales alquilados a bajo costo y programas que permitían a los empleados obtener títulos universitarios, lo que resultó en la creación de empresas como Hewlett-Packard. A medida que estas empresas crecieron, dieron lugar a nuevas empresas