El 10 de agosto de 1809, un grupo de patriotas ecuatorianos se levantaron contra el poder español y formaron una Junta Soberana de Gobierno en Quito, dando inicio al proceso de independencia del Ecuador. La rebelión fue aplastada por las fuerzas españolas en 1812, resultando en la muerte de varios próceres incluyendo Juan Pío Montúfar, Juan de Larrea y Manuel Quiroga. Aunque la revolución fracasó inicialmente, marcó el comienzo del movimiento de independencia en el país.