El documento describe un programa llamado COTAP que conecta las huellas de carbono de individuos con proyectos forestales certificados en países pobres para generar ingresos para granjeros que viven con menos de $2 dólares al día. Los granjeros en San Juan de Limay, Nicaragua plantan árboles de enero a julio para secuestrar carbono durante más de 25 años. COTAP combina donaciones para pagar a granjeros por plantar y mantener árboles en su tierra, lo que reduce las emisiones de carbono y genera ingres