La Revolución Francesa buscó establecer un sistema de educación pública, laica y gratuita para transformar a los ciudadanos y prepararlos para las nuevas leyes e instituciones democráticas. Condorcet propuso que la educación debía ofrecer a cada individuo la oportunidad de desarrollar sus capacidades naturales. Más tarde, proyectos como los de Le Peletier y Bouquier trataron de implementar este sistema a través de la educación obligatoria y abierta a todos, aunque con diferentes enfoques sobre el control estatal y