Los instrumentos para el control de las pruebas de color son los densitómetros, que miden las densidades y el porcentaje de punto. Existen dos tipos: los densitómetros de reflexión que se usan en originales opacos y miden la luz reflejada, y los de transmisión que se usan en originales transparentes y miden la luz transmitida. El funcionamiento consiste en medir la luz que incide sobre la superficie y es absorbida o reflejada por la tinta, transformando la medición en un valor que se muestra.