Este documento resume tres ideas equivocadas sobre el poder mundial en el siglo XXI. Primero, que Rusia es la potencia económica más grande del mundo cuando en realidad Estados Unidos lo es. Segundo, que Estados Unidos seguirá siendo la única superpotencia cuando en realidad China comparte ese estatus. Y tercero, que China se convertirá en la única superpotencia cuando su estilo autoritario y falta de libertades le impedirán liderar el mundo.