El documento analiza el nuevo orden mundial entre 2001 y 2015, destacando cómo Estados Unidos emergió como la única superpotencia tras el fin de la Guerra Fría y cómo los eventos como el 11 de septiembre y la crisis financiera de 2008 marcaron un punto de inflexión. Se exploran los cambios en la geopolítica global y el surgimiento de nuevos actores, como China e India, así como las desigualdades que persisten entre países ricos y pobres. Además, se examina el poder económico y político, la evolución de la cooperación internacional y la creciente influencia de organizaciones como el Club Bilderberg y la Comisión Trilateral.