La inteligencia colectiva se define como una inteligencia repartida en todas partes, valorizada constantemente y coordinada en tiempo real para movilizar efectivamente las competencias de las personas. Su fundamento y objetivo es el reconocimiento y enriquecimiento mutuo de las personas, no el culto a comunidades abstractas. Para desarrollar la inteligencia colectiva, es necesario que las personas se conozcan entre sí y aprendan a pensar juntas.