Los siglos VI al VIII en Navarra estuvieron marcados por invasiones. Los visigodos ocuparon el valle del Ebro pero no pudieron someter definitivamente a los vascones. En el 711, el rey visigodo Rodrigo enfrentó a los vascones de Pamplona y su ascenso violento al trono llevó a una revuelta. La invasión musulmana resultó en el control de la península ibérica, con la ayuda de enemigos del rey que se aliaron con los musulmanes. Pamplona fue sometida temporalmente