Las aulas del futuro se prevé que estarán dotadas de nuevas tecnologías como pizarras digitales, videoconferencias y acceso inalámbrico a Internet. Los libros de texto serán reemplazados por versiones digitales interactivas, y los bolígrafos tradicionales evolucionarán hacia dispositivos que permitan dibujar en 3D. Estas innovaciones motivarán más a los estudiantes y facilitarán nuevos métodos de enseñanza y aprendizaje.