Este poema narra la historia de un hombre alcohólico que una noche entra a un prostíbulo frente a una estatua de la diosa Ishtar. Regresa nueve noches seguidas embriagado y enloquecido por el placer. Finalmente muere delirando frente a la puerta, gritando el nombre de Ishtar. Se revela que la estatua fue encontrada en 1872 al demoler una casa marcada con el número 15, y desde entonces se dice que trae mala suerte a los amantes pasajeros.