Janucá es una festividad judía de ocho días que conmemora la victoria de los macabeos sobre los griegos seléucidas en el siglo II a.C. y la posterior purificación del Templo de Jerusalén. Según la tradición, una pequeña cantidad de aceite alcanzó para encender el candelabro del Templo durante ocho días. Hoy en día, los judíos encienden un candelabro de nueve brazos llamado januquiá durante la festividad.