ALEJANDRO ARRIBAS 5ºA
SU VIDA
Juan Ramón Jiménez nació en Moguer, España el 24 de diciembre de
1881. Fue hijo de padre castellano y madre andaluza. Su infancia
transcurrió sin apremios económicos, empero con cierta temerosidad
de conocer el mundo.

Con el tiempo conoce la poesía modernista y se identifica con ella,
pese a que su sensibilidad e intimismo melancólico se inclina del lado
becqueriano.
En 1901 fallece su padre, hecho que le afectó profundamente, por lo que
sufre una crisis nerviosa que le obliga a permanecer en sanatorios de
Madrid y del sur de Francia.

A Juan Ramón Jiménez le pusieron varios apelativos, siendo los más
conocidos: "el retraído y "el cansado de su nombre".

En 1915 es nombrado profesor de la Universidad de San Juan, la que
acoge al gran poeta español con el mayor cariño, admiración y respeto.

Ganó en 1957 el Prenio Nobel de Literatura, siendo su novela-poema:
"Platero y Yo" lo que influyó para obtener ese galardón.

Muere el 29 de mayo de 1958. Sus restos fueron trasladados a España,
donde están enterrados junto con los de su esposa, en el panteón
familiar de Moguer.
Te Deshojé Como Una Rosa...

                            Te deshojé como una rosa,
                            para verte tu alma,
                            y no la vi.
                            Mas todo en torno
                            -horizontes de tierra y de
                            mares-,
                            todo, hasta el infinito,
                            se colmó de una esencia
                            inmensa y viva.

                            Juan Ramón Jiménez
JUNTO A SU ESPOSA ZENOBIA
PLATERO Y YO………..
Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de
algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros
cual dos escarabajos de cristal negros.

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas
apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente:
"¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé
qué cascabeleo ideal...
La poesía para Juan Ramón Jiménez responde esencialmente a tres
impulsos: SED DE BELLEZA, ANSIA DE
CONOCIMIENTO Y ANHELO DE ETERNIDAD.
Ante todo, la poesía es belleza, es la expresión de todo lo bello.

Según nos explica, la belleza es la lucha inquieta, constante y
atormentada del espíritu para penetrar en lo desconocido, lo invisible
e inefable; puede estar en todo, “porque en todas partes hay vida y
muerte ”, en lo llamado bello o feo. Lo que importa es conjugar
instinto e inteligencia con el fin de hallar la verdad, la esencia, lo
perdurable de las cosas a través del tiempo.

Además, la poesía es un modo de conocimiento, algo que permite
profundizar en la esencia de la realidad. Y es también expresión de
anhelo de eternidad, concebida como posesión inalcanzable de la
Belleza y de la Verdad.
En el balcón, un instante
nos quedamos los dos solos.
Desde la dulce mañana
de aquel día, éramos novios.
—El paisaje soñoliento
dormía sus vagos tonos,
bajo el cielo gris y rosa
del crepúsculo de otoño.—
Le dije que iba a besarla;
bajó, serena, los ojos
y me ofreció sus mejillas,
como quien pierde un tesoro.
—Caían las hojas muertas,
en el jardín silencioso,
y en el aire erraba aún
un perfume de heliotropos.—

No se atrevía a mirarme;
le dije que éramos novios,
...y las lágrimas rodaron
de sus ojos melancólicos.
Juan ramón jiménez Alejandro A 5ºa

Juan ramón jiménez Alejandro A 5ºa

  • 1.
  • 2.
    SU VIDA Juan RamónJiménez nació en Moguer, España el 24 de diciembre de 1881. Fue hijo de padre castellano y madre andaluza. Su infancia transcurrió sin apremios económicos, empero con cierta temerosidad de conocer el mundo. Con el tiempo conoce la poesía modernista y se identifica con ella, pese a que su sensibilidad e intimismo melancólico se inclina del lado becqueriano.
  • 3.
    En 1901 fallecesu padre, hecho que le afectó profundamente, por lo que sufre una crisis nerviosa que le obliga a permanecer en sanatorios de Madrid y del sur de Francia. A Juan Ramón Jiménez le pusieron varios apelativos, siendo los más conocidos: "el retraído y "el cansado de su nombre". En 1915 es nombrado profesor de la Universidad de San Juan, la que acoge al gran poeta español con el mayor cariño, admiración y respeto. Ganó en 1957 el Prenio Nobel de Literatura, siendo su novela-poema: "Platero y Yo" lo que influyó para obtener ese galardón. Muere el 29 de mayo de 1958. Sus restos fueron trasladados a España, donde están enterrados junto con los de su esposa, en el panteón familiar de Moguer.
  • 4.
    Te Deshojé ComoUna Rosa... Te deshojé como una rosa, para verte tu alma, y no la vi. Mas todo en torno -horizontes de tierra y de mares-, todo, hasta el infinito, se colmó de una esencia inmensa y viva. Juan Ramón Jiménez JUNTO A SU ESPOSA ZENOBIA
  • 5.
    PLATERO Y YO……….. Plateroes pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negros. Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...
  • 6.
    La poesía paraJuan Ramón Jiménez responde esencialmente a tres impulsos: SED DE BELLEZA, ANSIA DE CONOCIMIENTO Y ANHELO DE ETERNIDAD. Ante todo, la poesía es belleza, es la expresión de todo lo bello. Según nos explica, la belleza es la lucha inquieta, constante y atormentada del espíritu para penetrar en lo desconocido, lo invisible e inefable; puede estar en todo, “porque en todas partes hay vida y muerte ”, en lo llamado bello o feo. Lo que importa es conjugar instinto e inteligencia con el fin de hallar la verdad, la esencia, lo perdurable de las cosas a través del tiempo. Además, la poesía es un modo de conocimiento, algo que permite profundizar en la esencia de la realidad. Y es también expresión de anhelo de eternidad, concebida como posesión inalcanzable de la Belleza y de la Verdad.
  • 7.
    En el balcón,un instante nos quedamos los dos solos. Desde la dulce mañana de aquel día, éramos novios. —El paisaje soñoliento dormía sus vagos tonos, bajo el cielo gris y rosa del crepúsculo de otoño.— Le dije que iba a besarla; bajó, serena, los ojos y me ofreció sus mejillas, como quien pierde un tesoro. —Caían las hojas muertas, en el jardín silencioso, y en el aire erraba aún un perfume de heliotropos.— No se atrevía a mirarme; le dije que éramos novios, ...y las lágrimas rodaron de sus ojos melancólicos.