El juicio de amparo es un medio de control de constitucionalidad para proteger los derechos humanos cuando son violados por autoridades. Se clasifica en directo e indirecto. Se rige por principios como la instancia de parte agraviada, el agravio personal y directo, la definitividad, el estricto derecho y la relatividad de sentencias. Las partes que intervienen son el agraviado, autoridades, terceros perjudicados y el Ministerio Público Federal en tribunales de distrito.