El documento describe los principios rectores del juicio de amparo en México. Los cinco principios fundamentales son: 1) instancia de parte agraviada, que significa que el amparo solo puede iniciarse a petición de la parte afectada; 2) agravio personal y directo, que requiere que la violación afecte directamente a la persona; 3) definitividad del acto, que requiere que se agoten primero los recursos ordinarios; 4) estricto derecho, que limita el amparo a la protección de derechos constitucionales; y 5)