El juicio de amparo es un proceso constitucional mexicano cuyo objetivo es proteger las garantías individuales establecidas en la constitución. Existen dos tipos de amparo: el amparo indirecto, que se promueve ante jueces de distrito contra actos que no sean sentencias definitivas, y el amparo directo, que se promueve ante tribunales colegiados de circuito contra sentencias definitivas u otras resoluciones que pongan fin a un juicio.